Centro Estudiantil Motivador

Para comenzar bien el curso

Acaba de comenzar el curso y todos deseamos que termine con éxito. Se recogen en este artículo unas pocas ideas que pueden contribuir a ese fin.

 

1. Partir de la experiencia del curso anterior. Conociendo las asignaturas en las que tuvo más dificultad, se puede empezar el curso prestándoles más atención con una ayuda especial.

2. Preparar un lugar adecuado de estudio en casa. Es importante tener un lugar fijo de estudio, porque esto facilita la ambientación y la disposición a estudiar. Cuando se trabaja cada día en una habitación distinta se hace más difícil la concentración porque la atención se dispersa por la curiosidad y por no asociar este lugar con la actividad del estudio.

Este cuarto no debe tener ruidos que distraigan, como la televisión, la radio, el aparato de música, el teléfono, etc. No es necesario que el lugar de estudio tenga mucho confort: puede disponer de un mobiliario mínimo como mesa, silla, estantería para libros y una lámpara. Se trata de un lugar que facilite la concentración y a la vez sea agradable.

3. Horario de estudio exigente. Es conveniente organizar el tiempo de los hijos desde que llegan de la universidad hasta que se acuestan, dedicando momentos para estudiar, convivir con la familia, cultivar algún hobby y para jugar. El tiempo de estudio debe ser respetado tanto por el alumno como por los padres y hermanos, para facilitar la concentración y evitar distracciones.

Además de hacer los deberes es necesario estudiar o repasar las lecciones explicadas en el centro educativo y no dejar el estudio para la víspera del examen. Conviene empezar por la asignatura más difícil y hacerlo en el mejor momento, es decir, en el que estén más descansados y con más tranquilidad.

4. Valorar el estudio. El que se respete el tiempo de estudio es una señal de que se valoran las tareas de casa, que es algo importante. Se percibe que el estudio no es cosa de niños, sino un verdadero trabajo que exige concentración, esfuerzo y constancia.

5. Cuidar el ambiente cultura. En algunos lugares hay "clima de estudio" y en otros no. Este clima está relacionado con el ejemplo y las actitudes de las personas que viven en el hogar. Se crea este clima cuando se tiene afición a la lectura, curiosidad intelectual, afán de aprender y se va formando poco a poco una biblioteca.

6. Aprender a estudiar. La experiencia dice que la mayoría de los alumnos no sabe estudiar con un método eficiente. Tienen que aprender a subrayar, a hacer esquemas, resúmenes, cuadros sinópticos, a tomar apuntes, a organizar los repasos y a preparar los exámenes.

7. Estar motivado para el estudio. Esta actividad no sólo ha de servir para aprobar los exámenes, sino para aprender cosas nuevas e interesantes. Si falta este interés por aprender, el estudio se convierte en una mera obligación, una actividad impuesta y no una ventura de búsqueda del saber.

8. Valorar el papel de la memoria. El uso inadecuado de la memoria es el memorismo: aprender las lecciones con las mismas palabras del libro y repetir de memoria párrafos que no se entienden. Por eso es muy importante comprender lo que se estudia, reflexionar sobre ello y memorizar las ideas de la lección. Aunque la memoria está hoy muy desprestigiada, si no se ejercita hara a la memoria mas incapaz de retener conocimientos y superar los exámenes.

Para mejorar la lectura comprensiva es conveniente disponer de un diccionario a mano para averiguar el sentido correcto de las palabras que no se entienden.

No conviene precipitarse en la realización de los deberes sino, por el contrario, se tomen un tiempo necesario para pensar, afrontando las dificultades con paciencia e inteligencia, evitando el pedir ayudas innecesarias. Asi se va adquiriendo el hábito de la reflexión y de la fortaleza.

Arturo Ramo García.

 

 

 

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